Motivación fitness

La motivación es uno de los grandes pilares del que las personas disponemos para lograr con éxito algo que nos hemos propuesto. Así como los animales se guían por instinto y una vez que se acaba ese instinto no hay un más allá, nosotros nos guiamos por objetivos, sueños y distintas razones que superan al instinto, y sobre todo en el ejercicio físico, momento en el que a veces la posibilidad de tirar la toalla está muy presente.

Ten en cuenta que las personas estamos formadas por cuerpo y alma (psique), y que lo que dirige al cuerpo es la mente y no al contrario. Por ello muchas veces cuando tu cuerpo diría basta y pararías de correr, nadar, hacer ejercicio físico variado o lo que estuvieras haciendo tu mente tiene el poder para controlar la situación y ser capaz de empujar al cuerpo para que siga, y si es posible con más fuerza que antes!

Para aprender a usar la motivación y psicología durante tu sesión de entrenamiento, vamos a seguir 5 básicas y sencillas pautas:

 

1

Sobre la propia motivación influye el nivel de activación en el que te encuentras, me explico: Vas a empezar a entrenar pero estás cansado, con un problema constante sobre el que piensas y no puedes dejar de lado, y encima estás frío y simplemente calentar te cuesta demasiado. Está claro que aquí tu nivel de activación es 0, por lo que habrá que aumentarlo a 10 con un buen calentamiento y pensando en que es tu momento del día, el que más te gusta y el que más satisfacciones te va a dar. En este caso se da una situación curiosa a modo de cadena: Debes desarrollar una buena activación (para lo cual interviene el aspecto físico como el calentamiento) para que ésta abra la puerta de la motivación y ésta a su vez te anime a eliminar esos pensamientos y sensaciones negativas del principio.

 

2

Cuando llegue la situación en la que tu cuerpo diga basta pero debas continuar entrenando y necesites una pequeña ayuda para que así sea, pregúntate ”¿Por qué estoy entrenando?”. Entonces tú mismo te respondes y seguidamente añades ”Pues esto no se consigue sin entrenar. Y punto”. De esta forma tú mismo te estará ayudando y motivando para seguir adelante.

 

3

Música. Ya sea para comenzar con fuerza o para algún momento de la sesión que tu nivel de concentración haya bajado notablemente, usar cascos con canciones que te ayuden es clave en la actividad física. Para eso, en casa selecciona las canciones que sepas que te van a ayudar, esas canciones cuya melodía te lleva la mente a una imagen en la que tú eres el triunfador y nada puede contigo. Y en el momento oportuno de la sesión, subes el volumen y te concentras como si te pagaran por ello. Este es uno de los recurso más efectivos.

 

4

En el momento en el que tu mente empiece a flojear y tu cuerpo le acompañe, piensa en los resultados que obtendrás si cumples con el entrenamiento al 100%, no si sólo cumples la parte en la que estás con fuerzas y ganas. Piensa que entrenar cuando tienes el 100% de ganas no tiene mérito, motívate pensando que entrenar cuando ya no te apetece o estás muy cansado no sólo servirá para completar la sesión propuesta y así lograr los objetivos propuestos, sino que además te hará mejorar como persona, te hará recio y aumentará tu fortaleza, reforzando tu personalidad y capacidad de afrontar problemas del día a día en otros ámbitos que no son sólo el ejercicio físico.

 

5

Anímate a tí mismo con frases que te ayuden a dar el 100% en cada momento de la sesión. Frases como ”el único sitio donde éxito está delante de trabajo es en el diccionario”, ”sin esfuerzo no hay recompensa” o ”si me conformo no progresaré!”. Este tipo de frases, cada uno las suyas y las que más efecto causen en él, son importantes para seguir con la siguiente serie o con o con la siguiente fase de la sesión.

Estas 5 básicas pautas, que posiblemente la mayoría ya conocías o se te habían ocurrido, son fundamentales y no viene mal comentarlas, puesto que la mente es lo que guía tus acciones, y la motivación lo te lleva a tus objetivos.
Todos hemos tenido situaciones en las que hemos comprobado que la motivación va por delante del cuerpo y es lo que tira de él para seguir adelante con ganas, y que gracias a el hemos sido capaces de lograr cosas que no hubiéramos logrado posiblemente jamás, o al menos no en esas condiciones.

¿Qué situaciones recuerdas en las que la motivación jugó un papel fundamental? Comenta tus anécdotas y así ayudar a gente que necesite ejemplos de superación personal!

Foto principal: Luca Rossato
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