principios del entrenamiento III

PRINCIPIO DEL ENTRENAMIENTO 5:
PRINCIPIO DE LA PROGRESIÓN

Como sabes y ya hemos hablado aquí la carga consta de 4 aspectos. Aquí principalmente nos referiremos a la intensidad, volumen y densidad (en ese orden).

El organismo tiende a adaptarse a los estímulos (esfuerzos, ejercicios) que va recibiendo, por tanto es necesario incrementar la dificultad o intensidad de los estímulos para conseguir mejorar el nivel de desarrollo perseguido.
Recordemos que sólo se producirá adaptación si el estímulo del entrenamiento es lo suficientemente fuerte en cuanto a su carga. Una vez que un determinado estímulo es aplicado un número suficiente de veces, el organismo se adapta a él y hace necesario modificarlo y/o incrementarlo si queremos que se continúe cumpliendo el objetivo básico, el desarrollo de la condición física de manera constante.

Este aumento de la carga debe hacerse de forma gradual, siempre adaptándose al nuevo estado en que se encuentra el deportista. La progresión de la carga de entrenamiento debe ajustarse a las mejoras que progresivamente se van alcanzando en la capacidad de rendimiento.
Una progresión ascendente en cuanto a volumen, densidad e intensidad es lo correcto. Mejor incidir primero en el volumen, luego en la densidad y después en la intensidad para abarcar mayor tiempo sin estancamientos y afianzar las mejorías a medio-largo plazo.

Si no se sigue una progresión coherente, no obtendremos beneficio alguno, ya que nuestra condición física se estancará, debido a que la progresión exagerada de los períodos de recuperación o la debilidad de los esfuerzos a que es sometido el cuerpo hará que pasado un período determinado de tiempo no consigamos ninguna mejora de las capacidades.
Por ello, la progresión coherente comienza primero por el volumen, después por la densidad y seguidamente la intensidad.
Por ejemplo: No puedes pretender pasar de hacer 5 repeticiones de curl de bíceps con 18 kg a hacer 8 repeticiones con 30 kg directamente. Primero deberás aumentar el volumen (hacer más series y repeticiones con 18kg), después aumentar la densidad (disminuir los tiempos de descanso entre series) y por último comenzar a aumentar los kg progresivamente.

 

progresión

 

 

PRINCIPIO DEL ENTRENAMIENTO 6:
PRINCIPIO DE LA CONTINUIDAD

En todos los ámbitos de la vida (trabajo, estudio,…), la continuidad representa la base del éxito. Con la aplicación de este principio se intenta mantener un nivel lógico y razonable de la capacidad de rendimiento de la persona que ha comenzado un programa de acondicionamiento físico. Cuando se interrumpe el entrenamiento, se pierde rápidamente el nivel conseguido. Todo esfuerzo que se interrumpa por un periodo prolongado ni crea hábito, ni entrena.

Es evidente que un ejercicio aislado, o un entrenamiento muy distante de otro, no producirán ningún efecto positivo en el proceso de adaptación del entrenamiento, ya que no será posible la supercompensación por haberse perdido los efectos del primer entrenamiento. Esto no quiere decir que el deportista no debe descansar. Esta fase del entrenamiento tiene tanta importancia como el trabajo realizado en sí, lo que sucede es que, según señalan muchos fisiólogos del esfuerzo, cuando un trabajo se repite, pero han desaparecido los efectos del anterior, no existe desarrollo funcional.

Cuando los descansos son los adecuados, el organismo asimila la actividad realizada, entra en fase de supercompensación y la capacidad funcional del organismo aumenta.

Lo que está claro es, como he comentado al comienzo, que la clave para el éxito es la constancia y perseverancia, la continuidad, no rendirse nunca. Sólo así de esta manera construirás un cuerpo fuerte que se mantenga en el tiempo y no sea algo pasajero, además de que tu límite físico aumentará lo que te permitirá una progresión más larga y duradera.

 

continuidad

 

 

PRINCIPIO DEL ENTRENAMIENTO 7:
PRINCIPIO DE LA INDIVIDUALIZACIÓN

Para mí es el principal. Principio que un entrenador personal debe desarrollar a la perfección con su cliente. Un entrenamiento personalizado, individual, sólo para ti, sin generalidades y atendiendo a tus necesidades y objetivos será fundamental para lograr tus metas de la manera más rápida posible y segura.

Cada sujeto es un todo, con características completamente distintas, desde el punto de vista antropométrico, funcional, motor, psicológico, de adaptación, etc… Ello explica el hecho de las diferentes reacciones del sistema motor y de otros órganos de las personas a las mismas cargas en las sesiones, e incluso de la misma persona en períodos distintos de la planificación.

Cada persona enfrentada a cualquier actividad física independientemente de su género, presenta peculiaridades como la edad, estado de entrenamiento inicial, motivación, maduración, influencias ambientales y por tanto un modo diferente de reaccionar ante los mismos estímulos o cargas.
Conviene contar con factores exteriores. Seguir ciegamente cualquier programa escrito es una imprudencia, pues el entrenamiento deberá ser cortado a medida para que se adecue al individuo, debiendo sus creaciones documentadas ser flexibles a fin de tener en cuenta la situación personal del individuo.

Lo de seguir la rutina que lleva tu amigo, o el más fuerte del gimnasio, o la que te has encontrado por internet no sirve. ¿Mejorarás? Depende, si tu forma física es muy baja posiblemente mejores al principio y después te lesiones, si tu nivel físico es medio mejorarás un poco tal vez pero en seguida te estancarás además de que es posible de que no estés entrenando lo más conveniente para ti, y si tu nivel físico es alto entonces no te servirá puesto que estás a un nivel ya alto y necesitas algo muy específico para ti y personalizado.

 

individualización

 

 
Así que ya sabes, o te programas y planificas tú el entrenamiento o si no sabes mejor contacta con un entrenador personal, será la mejor idea y lo más seguro! 😉

 

 

 

Biliografía:
– Álvarez del Villar, C. (1983). La preparación física del fútbol basada en el atletismo. Madrid: CAV.
– García Mansó, J.M., Navarro, M. y Ruiz, J.A. (1996). Bases teóricas del entrenamiento deportivo: principios y aplicaciones. Madrid: Gymnos.
– Gómez, J. (2007). Bases del acondicionamiento físico. Sevilla: Wanceulen.
– Grosser, M., Zimmerman, E. y Starischka, S. (1989). Principios del entrenamiento deportivo. Barcelona: Martínez Roca.
– Harre, D. (1987). Teoría del entrenamiento deportivo. Buenos Aires: Stadium.
– Navarro, F. (1994). Principios del entrenamiento y estructuras de la planificación deportiva. Madrid: C.O.E. /U.A.M.
– Oliver, A. (1985). Los principios metodológicos del acondicionamiento físico. En preparación oposiciones licenciados educación física. Madrid: Pila Teleña.
– Zintl, F. (1991). Entrenamiento de la resistencia. Barcelona: Martínez Roca.
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